Reconocer un problema capilar puede hacerse a primera vista cuando sus consecuencias ya son manifiestas, aunque en muchos casos el problema existe y aún no se ha hecho visible. En ambos casos no debe realizarse nunca un diagnóstico a simple vista ya que no tendremos toda la información que necesitamos para determinar cual es el problema en su cabello y por qué le está sucediendo.

Por eso, la analítica capilar puede darnos información vital para el cuidado del cabello. En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber.

La información está en nuestro interior

Es vital conocer la salud del cuero cabelludo y el estado de la raíz del cabello, de aquí extraemos el máximo de información ya que es donde residen los problemas que llevan a diagnosticar una alopecia, una seborrea, una dermatitis, etc.

Para ello nos ayudaremos de instrumentos ópticos como un micro cámara que nos permite realizar una analítica capilar. Con la lente de aumento podemos visualizar en primer lugar el estado exterior del cuero cabelludo y determinar si existen problemas en la epidermis como descamación, rojeces, manchas…

Después pasamos a sacar un cabello con su raíz completa para visualizar el estado del bulbo, comprobando así la salud del cabello y si padece alguna alteración capilar. El análisis del bulbo es la parte más importante de la analítica, puesto que en él podemos apreciar desde su forma a su estado.

Los bulbos pueden tener distintas formas, ellas nos aportan información sobre la salud de la raíz, donde nace el cabello. El bulbo puede ir desde su forma normal considerado un bulbo sano, al cual denominamos “pata de elefante” por su singular forma y que podemos apreciar en la fotografía con aumento.

A otras formas más complejas y que ya nos hablan de un bulbo con problemas, como puede ser el peládico, el escleroso y el anémico, que lleva a la muerte del bulbo y por tanto a los problemas de caída del cabello. Un bulbo anémico, como el de la imagen, está deteriorado por la falta de oxigenación.

La analítica no únicamente nos aporta información sobre la forma del bulbo, sino también de su estado. Por tanto, sabremos si el bulbo está asfixiado, si es seroso o si es seborreico. El más común es este último, que podemos observar en la imagen, donde el bulbo está envuelto en una bolsa de grasa que no le permite oxigenarse y si no se pone solución el bulbo se ahoga y muere.

Por tanto, es de vital importancia conocer el estado de la raíz del cabello (bulbo) para determinar el problema capilar, diagnosticar las causas y proponer el tratamiento más adecuado para solucionar el problema desde la raíz, la parte viva del cabello.

Para solicitarnos más información sobre la analítica capilar, puedes ponerte en contacto con nosotros.